No es difícil de entender. Porque la eucaristía es otro matrimonio: la unión definitiva e irreversible de Cristo con la Iglesia. Se negaría a sí misma si permitiera comulgar a quienes se casaron por la Iglesia, se han divorciado y se han vuelto a casar.
La primera clave para dar en el clavo del noviazgo es hacer una elección adecuada, ¿recordáis? (Enlace anterior aquí) Pero ¿cómo elegir bien? ¿Cómo sé que la pareja con la que empiezo a salir es la adecuada, la mujer o el hombre de mi vida? Aquí tienes 7 pistas.